Hecho sólo con trigo duro y masa madre natural.
100 % harina de sémola rimacinata, 76 % hidratación, 2 % sal, 28 % masa madre. 16 horas de fermentación en bloque, 15 minutos de reposo en banco, 2 horas de segunda fermentación. 15 minutos de horneado con humedad a 250º con horno apagado llegando hasta 200º, 45 minutos de horneado a 200º, 5 minutos de secado con el horno apagado.


Como siempre, las recetas, las fórmulas, los números no son absolutamente nada. No tienen ningún valor. Tan sólo vale el amor depositado en la masa, el cariño al elaborarlo. La corteza sabe nítidamente a kikos, el sabor de la miga es dulce y salada a la vez y tiene una leve acidez, su textura es gelatinosa y da gusto morderla, pide masticar un rato pensando en los campos de trigo duro del sur. Arrancar trozos con los dedos y no querer nada más para acompañarlo.
A la mañana siguiente, en rebanadas. Primero le puse un poco de mantequilla, luego seguí comiéndolo sin nada, disfrutando de su sabor.

La miga es más amarilla de lo que parece en la foto, y posiblemente también más firme. Pan de sémola rimacinata.




















Robin Food: pán fácil ciabattoide y focaccioide
En el octavo programa dedicado al pan en Robin Food le hemos atacado a una de las masas que más respeto suele dar en casa: la ciabatta (vaya, las masas húmedas en general). Con este pan como excusa, intentamos desplegar una serie de ideas, conceptos, técnicas y trucos que pudieran servir para otros panes: la importancia del reposo y la fermentación prolongada, el papel que juega el tiempo en los panes sin amasado, la utilidad y conveniencia de la nevera para hacer pan en casa, el efecto del agua en grandes cantidades en una masa, la importancia del plegado en las masas, además de trucos e ideas para sacarle chispas al horno, etc.
Como siempre, la intención era presentar un programa asequible y amable, intentando no decir palabras de más de cuatro sílabas, con ingredientes y útiles al alcance de cualquiera y planteando panes que sean facilísimos de hacer para cualquiera, que nadie se quedara con las ganas de experimentar el placer de hacer pan en casa. Buen pan para todos. Este es el programa.
Para evitar entrar en debates puristas, a los panes que hicimos con la misma masa muy hidratada los llamamos ciabattoide y focacciode… bueno, y también porque nos dio la gana. ¡Viva Rusia!